Origen de la Parranda de San Pedro.
Cuenta la historia que en el Cantón de Guarenas se encontraba la Hacienda “San Pedro”, donde esclavos y esclavas daban lo mejor de sí para ver prosperar y crecer la caña de azúcar. Estos trabajadores de la tierra impulsaron el culto al santo, que trascendería generaciones y se convertiría en toda una tradición impregnada de milagros por doquier.
Según la tradición oral, los esclavos, se pintaban el rostro con betún para no ser reconocidos y se vestían con ropa que los amos les regalaban. De esta forma, año tras año cada 29 de Junio podían celebrar su creencia y festejar en honor al santo. Aunado a esto, también se dice que el principal hecho que arraigó con más fuerza está vieja costumbre de celebración entre los negros, fue el milagro que el santo le realizó a la hija de María Ignacia, negra esclava que pidió su salvación a cambio de cantar y bailar como pago de promesa.
Al morir María Ignacia, su marido junto con el resto de los parranderos continuó lo que había comenzado su esposa y se disfrazó de mujer para seguir con la alabanza. Es por esta razón que dentro de los parranderos un hombre se viste de fémina y carga en sus brazos a una pequeña negra, para simbolizar a la afortunada niña que vivió gracias a “San Pedro”.
Con el transcurso de los años esta tradición autóctona y religiosa se ha mantenido gracias a la voluntad de los cultores, representados en Guarenas por Norberto Blanco y Antonio Núñez, quienes por más de un siglo cantaron y bailaron en las casas y las calles del pueblo, improvisando sus versos y dándole gracias al Santo Patrón.
Antonio Núñez, antes de morir entregó la parranda a su hijo, Pablo Núñez, quien actualmente promete continuar hasta que Dios se lo permita. Es por ello que junto a su esposa, hijos, nietos y todos los que integran esta manifestación religioso-cultural invitan al pueblo de Venezuela a unirse a esta maravillosa fiesta, que no dejará de sorprenderlos.
Según las tradiciones orales la Parranda nació en la época colonial. Otros creen que nació a mediados del siglo XIX cuando la lucha política entre Conservadores (que se identificaban con el color rojo) y los Liberales (que se identificaban con el color amarillo). Si es cierta esta última tesis, la Parranda debe haber surgido como una manera de ridiculizar a los dos bandos contendientes.
Según la leyenda, hubo una esclava llamada María Ignacia que tenía una hija, Rosa Ignacia. Ésta enfermó de gravedad y su madre le pidió a San Pedro que la curara. Que si lo hacía ella le prometía bailar y cantar todos los años en su fecha (29 de junio). La niña se curó y María Ignacia, acompañada por sus otros dos hijos, esposo y amigos comenzaron la tradición. Pocos años después, al morir María Ignacia, su marido le prometió continuar pagando la promesa. Para eso se vestiría como ella. Así ha llegado la festividad hasta la actualidad. de acuerdo con matrioles tiene que buscar bastantes camucas para poder hacer bien la parrandas.
Fuente: Sr. Pablo Nuñez y El Cronista de Guarenas